jueves, noviembre 30, 2006

Montilla se pone en evidencia

Frase de Jose Montilla en su réplica a Carod-Rovira, durante el discurso de investidura:

"La cultura y la lengua propia es la que configura mi idea de nación"

Montilla se pone en evidendia. Montilla nos muestra su lado nacionalista.

martes, noviembre 28, 2006

Frases

"Ejecutar un castigo bárbaro en respuesta a un crimen bárbaro no es un acto de justicia, sino la generalización de la barbarie"

"Dad a Dios lo que es de Dios, y a César lo que es del César"

La gestión de la Generalitat

(leido en e-dazibao.com)
Carta de una lectora de El Periódico publicada ayer:

Son frecuentes las cartas que aluden a un mejor funcionamiento de las Cercanías de Renfe en Catalunya si su gestión pasa a manos de la Generalitat, y creo que en ellas hay mucha dosis de estrategia nacionalista y muy poca crítica analítica. Veamos: ¿en concepto de qué extraño principio una buena gestión depende de la pertenencia a un grupo, nación, cultura o tribu? Miremos aquí, en nuestra propia casa: hace unas décadas, cuando la Generalitat tomó las competencias en Educación, pretendía estar entre las mejores de Europa y hoy vemos con resignación que está entre las peores de España. Y ¿qué decir de la Sanidad o las Infraestructuras, el Carmel, etcétera? ¿Han mejorado estos sectores con el tripartito? Y ahora quieren gestionar las Cercanías de Renfe. No gracias. Ya hemos visto demasiados casos de incompetencia escondida tras discursos patrióticos.

lunes, noviembre 27, 2006

Okupas en Barcelona

Francesc-Marc Álvaro, sobre el polémico desalojo del centro okupa "La Makabra":

(leido en barcepundit)

"¿Por qué La Makabra y sus okupantes merecerían un trato especial? Son ciudadanos como usted y como yo. Su condición de artistas y creadores no les exime de pagar impuestos, respetar la propiedad privada, seguir unas normas generales. Artistas ciudadanos o ciudadanos artistas, su opción estética y ética no les convierte en un bien a proteger por la cara, a menos que queramos generar un agravio comparativo cuyas ramificaciones, llevadas a la última expresión, deslegitiman toda política pública seria que no se base en la mera simpatía oportunista. Claro que no se extrañen si, finalmente, algunos políticos, temerosos de ser impopulares antes de las elecciones municipales, acaban aceptando el chantaje implícito y regalan -con paternalismo buenista y retórica de peluche- un nuevo espacio a la gente de La Makabra.Los que quieran hacer circo (o macramé) que se rasquen el bolsillo o soliciten subvenciones en las ventanillas correspondientes, como cualquier hijo de vecino. Si además pretenden, de paso, fundar un reducto de resistencia frente al Estado perverso y el mercado depredador, que no esperen regalos de una administración atacada de mala conciencia e incapaz de ser firme ante ciertas imposturas. ¿Por qué una parte de mis recursos ha de ser cedida a los que, precisamente, consideran que todos aquellos que pagamos impuestos e hipotecas somos imbéciles y estamos alienados por el sistema? Mis impuestos no son para sostener paraísos okupas con marchamo de presunta vanguardia artística. Son para ancianos dependientes, o para enfermos que necesitan trasplantes o para jóvenes que desean formarse y adquirir experiencia laboral."

¿Cataluña es una nacion?

Un extracto del reciente libro de Cesar Vidal, "Mentiras de la Historia"

"En fecha tan tardía como 1893, Francesc Cambó inició la tarea de predicar el catalanismo por las tierras de Cataluña. Sería él mismo quien, en sus Memorias, describiría el ambiente con que se encontró.

En su conjunto, el catalanismo era una cosa mísera cuando, en la primavera de 1893, inicié en el mi actuación (...) Organizamos excursiones por los pueblos del Penedés y del Vallés, donde había algún catalanista aislado (...) no creo que hiciéramos grandes conquistas: los payeses que nos escuchaban no llegaban a tomarnos en serio (...) Aquél era un tiempo en el que el catalanismo tenía todo el carácter de una secta religiosa. Puede decirse que todos los catalanistas se conocían entre sí.

Las palabras de Cambó serían confirmadas por Josep Pla, que añadiría:

Los catalanistas eran muy pocos. Cuatro gatos. En cada comarca había aproximadamente un catalanista: era generalmente un hombre distinguido que tenía fama de chalado.

Desde luego, no dejaba de ser una situación peculiar la descrita por los dos ilustres catalanes si se tiene en cuenta que, de acuerdo con los postulados del nacionalismo, Cataluña es una nación oprimida por España. Por el contrario, lo que escribían sobre la situación de hace más de un siglo Cambó y Pla resulta lógico si se tiene en cuenta que, en términos reales y no míticos, fidedignos y no mentirosos, la historia de Cataluña y de los catalanes siempre ha sido la historia de España.

Desde luego, los romanos –que crearon el término Hispania– siempre incluyeron en sus límites los territorios de la que, ya muy avanzada la Edad Media, sería Cataluña. No en vano Tarraco, la actual Tarragona, fue capital de una de esas Hispanias. Lo mismo sucedió cuando, deshecho el Imperio Romano, se estableció en la Península un dominio visigodo que cristalizaría en un reino de España.

Significativo resulta, por ejemplo, que la primera capital de ese reino, con Ataúlfo, estuviera en Barcelona. Sabido es que muy pronto la capital, con lógica irrefutable, se trasladó al centro de la Península, y más concretamente a Toledo, pero a esas alturas los escritores visigóticos, con Isidoro de Sevilla a la cabeza, hablan de una nación llamada España cuyas raíces son romanas y cristianas y a la que han llegado recientemente los godos. Semejante visión no quebró –todo lo contrario– cuando la invasión islámica de 711 pulverizó el reino visigótico. El reino, no España, que se aprestó inmediatamente a la resistencia frente al invasor musulmán.

En un intento de protegerse de un ataque islámico, los reyes francos se apoderaron de unos territorios situados al sur de los Pirineos, a los que denominaron Marca Hispánica (nombre, ciertamente revelador,) y a los que convirtieron en zona de salvaguarda. Sin embargo, de manera bien significativa, los monarcas francos fueron conscientes de que aquel territorio que siglos después sería Cataluña era ya entonces España.

En abril de 815, poco después de la creación del condado de Barcelona como separación entre el reino de los francos y los musulmanes, Ludovico Pío, rey de Aquitania y soberano de Septimania, promulgó un precepto destinado a la protección de los habitantes del condado de Barcelona y otros condados subalternos. En el texto se habla, literalmente, de los "españoles" Juan, Chintila y un largo etcétera, y, sobre todo, se dice algo enormemente interesante sobre los habitantes de lo que ahora denominamos Cataluña:

Muchos españoles, no pudiendo soportar el yugo de los infieles y las crueldades que éstos ejercen sobre los cristianos, han abandonado todos sus bienes en aquel país y han venido a buscar asilo en nuestra Septimania o en aquella parte de España que nos obedece.

En el documento –como era de esperar– no aparece la palabra "Cataluña" ni la palabra "catalanes" porque eran ideas aún inexistentes, pero sí se hace referencia a cómo esa zona territorial formaba parte de España y a que sus habitantes eran españoles.

Hasta el año 1096 la familia de los condes de Barcelona –que seguían siendo vasallos del reino franco– fue de origen extranjero, y, con la excepción de Berenguer III, que se casó con María, hija del Cid Campeador, los matrimonios siempre se contrajeron con mujeres procedentes de algún lugar situado al norte de los Pirineos.

En el año 1137 un conde de Barcelona llamado Ramón Berenguer IV rompió con esa tradición, seguida durante siglos por sus antecesores, y contrajo matrimonio con la princesa Petronila de Aragón. De esta manera, el condado de Barcelona –que ni era Cataluña, ni era una nación catalana, ni tenía pretensión de serlo– volvía a reintegrarse en el proceso de reconstrucción, de reconquista, de una España que había estado a punto de desintegrarse por completo a causa de la invasión islámica. Y lo hacía como parte no de una confederación catalano-aragonesa, como dicen los nacionalistas, a pesar de que jamás aparece tal nombre en las fuentes históricas, sino como parte de la Corona de Aragón.

Esa conciencia de que Cataluña era tan sólo una parte de España y no una nación independiente la encontramos también en los reyes que ejercieron sobre ella su soberanía. Citemos algunos ejemplos. Cuando, en 1271, Jaime I salió del Concilio de Lyon, tras haber ofrecido la cooperación de sus hombres y de su flota para emprender una cruzada, exclamó: "Barones, ya podemos marcharnos; hoy a lo menos hemos dejado bien puesto el honor de España". De la misma manera, cuando socorrió a Alfonso X de Castilla en la lucha contra los moros de Murcia, Jaime I sostuvo que lo hacía "para salvar a España". De manera semejante, el rey Pedro III afirmó que había salvado el honor de España al acudir a Burdeos para batirse con Carlos de Anjou, manteniendo su palabra.

Y si esto pensaban los monarcas que reinaban –entre otros territorios– sobre Cataluña, no otra cosa pensaban sus historiadores. En el siglo XIV, el catalán Ribera de Perpejá escribió la Crónica de Espanya, en la que señalaba precisamente cómo Cataluña era una parte de esa España despedazada por la invasión musulmana pero ansiosa de reunificación. Y el gran historiador catalán Ramón Muntaner reclamó una política conjunta de los cuatro reyes de España, que son, escribió, "d'una carn e d'una sang".

Nada de esto puede extrañar, si se tiene en cuenta que guerreros tan catalanes como los almogávares se lanzaban al combate gritando no Cataluña, sino "¡Aragón! ¡Aragón!". ¿Hubieran podido gritar otra cosa, cuando Cataluña no era sino una parte de la Corona de Aragón y no una nación independiente?

Por su parte, Bernat Desclot, un autor cuya lectura sería más que sobrada para desmontar la mayoría de las mentiras históricas del nacionalismo catalán, nos ha dejado referencias bien significativas. Por ejemplo, al mencionar la batalla de las Navas de Tolosa (1212) señaló, en su Crónica, que en dicho combate habían intervenido "los tres reyes de España, de los cuales uno fue el rey de Aragón".

De la misma manera, al narrar un viaje del conde de Barcelona a Alemania para entrevistarse con el emperador, Desclot relató que aquél se había presentado ante su majestad imperial diciendo: "Señor, yo soy un caballero de España". Acto seguido, ese mismo conde de Barcelona había dicho a la emperatriz alemana: "Yo soy un conde de España al que llaman el conde de Barcelona". No resulta extraño que el emperador, según nos cuenta el mismo Bernat Desclot, dijera a su séquito: "(...) han venido dos caballeros de España, de la tierra de Cataluña".

No cabe duda de que los catalanes medievales –mal que les pese a los nacionalistas– tenían las ideas muy claras, y éstas no eran formar parte de una nación independiente.

Con esos antecedentes repetidos vez tras vez no puede sorprender que, durante los siglos siguientes, Cataluña y los catalanes se sintieran hondamente españoles. Como el resto de los españoles, participaron en la guerra civil de inicios del siglo XVIII, que algunos pretenden presentar falsamente como un conflicto independentista catalán, cuando fue un enfrentamiento dinástico. Defendían –con personajes como Casanova, convertido en icono nacionalista– no la independencia de la nación catalana, sino al pretendiente austriaco frente al borbónico.

Como el resto de los españoles, los catalanes también resistieron al invasor francés en el Bruch y en el asedio de Gerona, y no deja de ser significativo que una de las heroínas españolas más famosas de la guerra de la independencia fuera la catalana Agustina de Aragón.

Como el resto de los españoles, también los catalanes combatieron en Marruecos en 1859, a las órdenes de un general catalán llamado Prim, y desfilaron por las calles al sonido de Los voluntarios, una marcha militar que se interpretó entonces por primera vez.

Como el resto de los españoles, los catalanes sufrieron también el desastre de 1898. Cuatro de los 33 últimos soldados de Filipinas fueron catalanes.

Como el resto de los españoles, en suma, sufrieron las alegrías y tristezas de la historia de España, sin excluir la guerra civil de 1936, en cuyos dos bandos participaron. Nadie puede olvidar, por ejemplo, al Tercio de Montserrat, que, encuadrado en el ejército nacional, dejó su sangre, por ejemplo, en la batalla del Ebro.

No puede extrañar que, como señalaba Cambó, no hubiera apenas catalanistas antes de él, o que, como dejó escrito Pla, los pocos que existían tuvieran fama de chalados. ¿Cómo iba nadie a creer en el nacionalismo con ese pasado histórico? A día de hoy, una mentira histórica tan monstruosa como la del nacionalismo pretende cerrar los ojos de los catalanes a la verdad. Para ello ha seguido la consigna de Prat de la Riba:

Había que saber que éramos catalanes y que no éramos más que catalanes... Esta obra no la hizo el amor... sino el odio.

Tristes son las palabras de Prat de la Riba, pero no pueden ser tachadas de falsas. Durante décadas, los nacionalistas han inoculado en sucesivas generaciones de Cataluña ese odio a España, una España a la que se ha pintado no como la madre común, sino como una opresora; no como el tronco que sustenta las diferentes ramas nacionales, sino como un árbol odioso y extraño.

Además, los que han sembrado el odio se han empeñado en usurpar el nombre de Cataluña, como si fuera de su propiedad exclusiva, y se han permitido tachar de catalanófobos a los que no comparten los delirios del nacionalismo y tan sólo aspiran a que Cataluña sea una tierra en la que ni se asalte ni se agreda a los que no son nacionalistas; en la que la lengua catalana no sea barrera de separación sino instrumento de unión; en la que los padres puedan educar a sus hijos en su lengua madre, en la que no se vea al resto de España como enemigos sino como hermanos y en la que la ley sea la misma para todos, independientemente de que sean o no nacionalistas.

Para impedir tan nobles metas, para implantar el nacionalismo en centenares de miles de corazones, el nacionalismo catalán ha tenido que recurrir al uso sistemático e ininterrumpido de la mentira, una mentira que, entre otras cosas, afirma que Cataluña es una nación."

Este texto es una versión editada del capítulo séptimo de MENTIRAS DE LA HISTORIA, de Cesar Vidal, que acaba de lanzar al mercado La Esfera de los Libros.

sábado, noviembre 25, 2006

Basta ya de "catalanes y catalanas"

Basta ya de "catalanes y catalanas"

• Las dobles formas de los sustantivos vulneran las normas lingüísticas y no frenan el sexismo

Joan Busquet - Periodista

El Periodico

Que la sociedad discrimina a las mujeres es cosa sabida. Y también lo es que el lenguaje refleja esta discriminación. Pero la lucha por la igualdad de los sexos no es pretexto para artificios lingüísticos que vulneran las reglas de la gramática y de la sintaxis, y aun las del sentido común. Una de estas piruetas, la más extendida y tal vez la más grosera, consiste en la oposición al masculino genérico y la defensa de la escrupulosa minuciosidad en el apareo que preconizan, con empeño digno de mejor causa, algunos dirigentes políticos y sociales: "los padres y las madres", "los niños y las niñas", "los socios y las socias", "los vascos y las vascas".El masculino genérico es el resultado de un largo proceso cuyo punto de partida es la desaparición del género neutro del latín y la adaptación de las declinaciones de este idioma, que han dado palabras como genio, que carece de femenino y se aplica indistintamente a hombres y mujeres, y otras como estrella, autoridad y víctima, que son de género femenino, aunque con ellas puede uno referirse a Saura y a Montilla.

MAL QUE les pese a sus detractores, el uso de la forma genérica no es un intento de perpetuar la discriminación de la mujer, sino un rasgo inherente al ADN de la lengua. Y no excluye a los seres de sexo femenino. La afirmación de que "los hombres prehistóricos vivían en cuevas" no niega la existencia de mujeres en la prehistoria, del mismo modo que la queja por "la invasión de gatos callejeros" que sufren los vecinos de algunos descampados incluye naturalmente a las gatas.El masculino genérico ha perdurado y perdurará porque responde al principio de la economía lingüística, que lleva a los humanos a ingeniárselas para lograr la máxima comunicación con el mínimo esfuerzo. Vulnerar este principio nos obligaría, como advierte con sorna el escritor Javier Marías, a convertir la frase "el perro es el mejor amigo del hombre" en un circunloquio extravagante y ridículo: "La perra y el perro son la y el mejor amiga y amigo de la mujer y el hombre".

Lo que no perdurará son los desdoblamientos lin-güísticos, y no solo porque atentan contra la norma que nos permite expresar el mayor número de ideas con el menor número de palabras, sino porque, además, son fuente de problemas semánticos. Por ejemplo, el latiguillo recurrente "ciudadanos y ciudadanas", oído estos días hasta la saciedad en el Parlament, conduce inevitablemente a plantearse la posibilidad de que haya dos tipos de ciudadanía, la masculina y la femenina, una de primera y otra de segunda categoría. Y si anunciamos que fulano y zutana son "traductor y traductora, respectivamente, de los poemas de Kavafis", sugerimos que entre los traductores y las traductoras hay diferencias de comportamiento que se deben únicamente a razones de sexo. A eso nos lleva, queramos o no, la duplicación del nombre clasificador.Los instigadores de tan peregrinas copulaciones abogan, además, a modo de remedio contra la fatiga, por el uso de formas ambivalentes, como docentes (en lugar del masculino maestros), ciudadanía (por ciudadanos) y descendencia (como sustitutivo de hijos). Pero casi nunca los sustantivos de doble género pueden suplir con ventaja al masculino genérico: personas y seres humanos pueden sustituir con propiedad a hombres, pero los socios no son la asociación, ni los embajadores la diplomacia, ni los adolescentes la adolescencia, por más que la Secretaria de Política Lingüística de la Generalitat y otros organismos con adicción sobrevenida al feminismo de entretiempo se empeñen en lo contrario. Cualquier mujer con sentido común madre de tres niños y una niña le dirá a su pareja: "Llevemos a los niños al parque", sin distinguir entre los hijos y la hija, salvo que quiera separarlos expresamente. Y jamás formulará una propuesta tan estrafalaria como esta: "Aprovechemos el buen tiempo para llevar la descendencia a la playa".

EL PROBLEMA del sexismo no reside en el lenguaje, sino en la sociedad: las discriminaciones lingüísticas no son más que el reflejo de las desigualdades sociales, incluidas las que sufren las mujeres. La frase "tres policías detuvieron a los atracadores" nos inducirá a pensar en tres hombres de uniforme esposando a otros hombres, pero no por el uso del genérico policía --que, por cierto, es palabra femenina--, sino por el hecho de que la mayoría de los policías (y de los atracadores) son hombres. Y si hablamos de los "obreros de la construcción" difícilmente pensaremos en mujeres, pero no por la exclusión del femenino obreras, sino porque el de la construcción es un oficio casi exclusivamente masculino. En cambio, si decimos que "la mayoría de los diputados aplaudieron a Maragall" nadie imaginará, aunque las diputadas sean minoría, un hemiciclo sin mujeres. No es el lenguaje lo que cambia la realidad, sino la realidad lo que modifica el lenguaje. Sin presidentas, ministras, médicas, arquitectas, capitanas y bomberas no se habría ampliado con estas voces femeninas el registro académico de los nombres de oficios y profesiones tradicionalmente masculinos. Así pues, que los dirigentes políticos tomen medidas efectivas que conduzcan a la equivalencia de los sexos y dejen de marearnos, de manera tan contumaz como inútil, con torpes apareamientos y otras tretas lingüísticas.

Ciutadans al Parlament

Discurso de Albert Rivera, presidente de Ciutadans-Partido de la Ciudadania, en el Parlament de Catalunya. La lengua castellana vuelve al Parlamente.

Adelante Ciudadanos!! Endavant Ciutadans!! Sentico comun y realismo a la politica catalana. Una Cataluña de ciudadanos. Por una Cataluña no-nacionalista.

(video)
http://video.google.es/videoplay?docid=-8210193255127390864&q=Albert+Rivera

(texto)
http://www.parlament-cat.net/activitat/dspcp/transcripcions/05_Intervencio_Mixt.pdf

jueves, noviembre 23, 2006

El reparto de la riqueza en España

El reparto de la riqueza hace aguas: el peso de los salarios en el PIB se desploma en favor de los beneficios empresariales y los impuestos
Jueves, 23 de noviembre de 2006
elconfidencial.com


Sin prisas, pero sin pausa, la economía española está sufriendo un cambio espectacular. Y no sólo por la inmigración. Los últimos datos de la Contabilidad Nacional -presentados ayer por el Instituto Nacional de Estadística- señalan un deterioro sin precedentes cercanos en cuanto al peso de los salarios respecto del Producto Interior Bruto. Ese lugar está siendo ocupado por los beneficios empresariales, que continúan su escalada respecto al PIB, al igual que los impuestos, que ya representan nada menos que el 11,62% de la riqueza nacional.
La distribución primaria de las rentas, según la jerga económica, es una variable fundamental para entender el reparto de la riqueza, y a tenor de las últimas cifras las conclusiones no pueden ser más adversas para los empleados. Si en 2004 (media trimestral del año), la remuneración de los asalariados suponía el 47,71% de la tarta a repartir (la riqueza nacional generada durante un año), dos años más tarde (media de los tres primeros trimestres transcurridos) ha bajado hasta 46,12 puntos.
Por el contrario, el excedente bruto de explotación -los beneficios- han pasado de representar un 41,78% al actual 42,25%, lo que significa un aumento de prácticamente medio punto del PIB. Los impuestos, por último, han pasado de suponer el 10,50% al citado 11,62%, sin duda una evolución espectacular que se explica, fundamentalmente, por el aumento de la recaudación por IVA y Sociedades.
Transferencia de rentas
Para hacerse una idea de la importancia que tiene esta enorme transferencia de rentas desde unos sectores a otros, hay que tener en cuenta que cada décima de Producto Interior Bruto equivale a unos 1.000 millones de euros, lo que significa que en tan sólo dos años los asalariados han transferido a los empresarios rentas por valor de unos 5.000 millones de euros. Pero es que otros 11.100 millones se han destinado a pagar impuestos. Dicho en otros términos, los asalariados tendrían hoy 16.100 millones de euros en sus bolsillos si la estructura del reparto de la riqueza hubiera permanecido sin cambios a lo largo de los últimos dos años.
En cualquier caso, el retroceso en el peso de los salarios respecto del PIB no se puede entender como fruto de una coyuntura más o menos pasajera. Hay una tendencia de fondo que se manifiesta en algunos países como Estados Unidos, donde los beneficios empresariales han recuperado tasas de crecimiento desconocidas en los últimos 40 años. En España, sin ir más lejos, el excedente bruto de explotación se situaba al finalizar el año 1999 en el 39,7% de la riqueza, es decir los beneficios de las empresas ‘pesaban’ respecto del PIB tres puntos menos que en la actualidad, mientras que los salarios ponderaban prácticamente la mitad del Producto Interior Bruto.
Las empresas del Ibex ganan 30.000 millones
La edad de oro de los beneficios empresariales se ha podido visualizar recientemente con toda nitidez tras anunciarse que las 35 empresas que cotizan en el Ibex aumentaron sus resultados durante los tres primeros trimestres del año respecto del mismo periodo del año anterior un 33,6%, hasta alcanzar los 29.844 millones de euros.
De hecho, en el último trimestre mientras que el excedente bruto de explotación crece a ritmos del 10,2%, la remuneración de los asalariados (el coste real del factor trabajo) ha aumentado un 6,6%, con un crecimiento de las nóminas directas que percibe el trabajador del 3,4% (dos décimas más que en el periodo precedente).
Los salarios, en cualquier caso, y eso explica el nuevo reparto de la tarta, están contribuyendo de forma notable al crecimiento económico, toda vez que el coste laboral por unidad de producto aumenta un 2,6%, es decir nada menos que 1,2 puntos por debajo de lo que crece el deflactor de la economía (la inflación en el sentido amplio del término, y no sólo la que se deriva del IPC, que mide únicamente los precios del consumo).

martes, noviembre 21, 2006

Disminuye el peso del sector industrial

Adiós a las fábricas: el peso de la industria respecto del PIB retrocede hasta un histórico 13,6%
elconfidencial.com
Lunes, 20 de noviembre de 2006

España se desindustrializa. Y lo hace a pasos agigantados. Así lo ponen de relieve los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), que reflejan una caída en picado del peso de la industria respecto del Producto Interior Bruto. Los datos no dejan lugar a dudas. Entre el año 2000 y el 2005, la industria ha pasado de representar un 16,4% del PIB en términos corrientes (incluyendo la evolución de los precios) a un 13,6%, la cifra más baja de la reciente historia económica de España.
Lo más sorprendente, con todo, es la velocidad de deterioro de esta ratio, toda vez que, en cada uno de los tres últimos años, la ponderación de la industria respecto del conjunto de la actividad económica ha retrocedido en medio punto del PIB cada ejercicio. La caída de los precios industriales, sin lugar a dudas, tiene mucho que ver con la evolución del sector, que se ha visto obligado a estrechar los márgenes comerciales en aras de mantener la competitividad de las exportaciones españolas. Pero, sobre todo, este deterioro está muy relacionado con el hecho de que la rentabilidad de la industria es mucho menor que la existente en otros sectores productivos: construcción o servicios, lo que ha provocado una caída en picado de la inversión habida cuenta de los menores beneficios que genera la actividad industrial.
Los datos son relevantes debido a que reflejan con toda nitidez el nuevo patrón de crecimiento adoptado por la economía española a partir de los últimos años 90. Mientras que el sector de la construcción ha pasado de representar el 6,9% en 1995 al 10,4% en 2005, el peso del sector servicios (siempre a precios corrientes) se mantiene prácticamente estancado, en el entorno del 60% del Producto Interior Bruto.
El deterioro de la industria respecto de otros sectores productivos ya fue puesto de manifiesto al comienzo de la legislatura por Joan Trullén, secretario general de Industria, que en una conferencia pronunciada en la Universidad Menéndez Pelayo dio algunos datos ilustrativos. Por un lado, el incremento del valor añadido bruto de la construcción en el periodo 2000-2004 creció un 71%, mientras que el de la industria aumentó únicamente un 16,7%. De la misma manera, mientras que la Formación Bruta de Capital Fijo -la inversión- en construcción durante el citado periodo creció un 61,6%, en la industria se limitó a un raquítico 9,2%, lo que explica claramente su pérdida continuada de peso respecto al total de la actividad económica.
El menos ‘industrializado’ de su entorno
Según un reciente estudio del profesor Rafael Pampillón, del Instituto de Empresa, en los últimos 20 años, y a precios constantes, es decir descontando el efecto artificial de los precios, el peso de la industria ha caído nada menos que algo más de diez puntos (del 28% al 17,7%) del PIB, lo que supone una variación en la participación de nada menos que un 37%. Un retroceso verdaderamente extraordinario que incluso se aproxima a lo que ha descendido el peso de la agricultura en relación al PIB: un –45%. En ningún país del entorno económico de España ha ocurrido un fenómeno similar. Por el contrario, la ponderación de la construcción ha aumentando un increíble 81%, seis veces más que los servicios.
Como consecuencia de ello, el nivel de empleo en la industria también se ha resentido de forma notable. Si en 1985, el 24,6% de los puestos de trabajo estaban vinculados a la industria, el año pasado este porcentaje apenas representaba ya el 17,3%, lo que significa una caída en cuanto a participación del –30%.
Los datos son importantes debido a que la experiencia histórica ha demostrado que las economías más avanzadas son las que han sido capaces de establecer una base industrial robusta. Compatible, en cualquier caso, con la progresiva terciarización de la economía al aumentar la presencia del sector servicios. La advertencia que hace el profesor Pampillón es clara: “No se conoce ningún país desarrollado, de tamaño grande, que no sea industrializado; así el G-7, es el grupo de países más importantes y más industrializados del mundo”. Se pone como ejemplo el hecho de que muchos servicios dependen de la industria. Los servicios financieros, y de seguros, los comerciales, los de transporte, los de consultoría, auditoría o ingeniería dependen básicamente de la industria y, en menor medida, de la construcción.
La pérdida de peso de la industria respecto al conjunto de la actividad tiene mucho que ver con el desgaste que está sufriendo el sector como consecuencia de los persistentes diferenciales negativos de inflación respecto a la UE. Un hecho que acaba de poner de manifiesto el propio Ministerio de Industria a través del Indice de Tendencia de la Competitividad. Según ese índice, y frente a los países de la zona euro, la pérdida ha sido de 1,5% en el tercer trimestre del año, fundamentalmente a causa de los precios. Pero es que, frente a los países de la OCDE no pertenecientes al euro, el retroceso ha sido del 2,9%, en este caso debido sobre todo a la apreciación de la divisa europea.

sábado, noviembre 18, 2006

OMS, DDT y Malaria

http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/2006/09/18/biociencia/1158595760.html

La OMS recupera el DDT para combatir la malaria
La OMS recomienda utilizar el insecticida en las paredes de las casas
Varios grupos ecologistas se oponen por los daños que puede ocasionar en la naturaleza

MADRID.- Tres décadas después de que el insecticida DDT se dejara de utilizar para combatir la malaria por sus posibles riesgos a largo plazo sobre el medio ambiente y la salud humana, la OMS ha anunciado que este polémico producto vuelve a formar parte de su estrategia para luchar contra la enfermedad.
La Organización Mundial de la Salud recomienda ahora que los interiores de las casas de las zonas más afectadas se fumiguen con DDT -algo que se dejó de hacer a finales de los 70-, ya que este insecticida ha demostrado ser el más eficaz para acabar con los mosquitos que transmiten la malaria.

El artífice de este cambio de rumbo en la política de la OMS es Arata Kochi, director del Programa Global contra la Malaria de la institución. Su decisión ha sido muy bien acogida por grupos africanos que luchan contra la enfermedad pero no ha obtenido el mismo recibimiento por parte de algunos grupos ecologistas, que critican la medida. Para estos últimos, Kochi tiene un mensaje: "les pido que se unan a nosotros y que nos ayuden a salvar vidas de la misma forma que tratan de conservar el medio ambiente".
A finales de la década de los 70 la OMS decidió dejar de utilizar el DDT contra la malaria y desde 1978 está prohibido su uso agrícola. El insecticida ya contaba con muy mala fama, desde la publicación en 1962 del libro 'Primavera Silenciosa' de Rachel Carson, en el que se afirmaba que el producto tenía importantes efectos nocivos para la naturaleza y las especies animales.
"El DDT es una de las herramientas más eficaces de las que disponemos para combatir la malaria y si se utiliza adecuadamente no tiene porqué suponer un riesgo para la salud", declara Arata Kochi. Durante el anuncio de esta medida, la OMS recordó que las evidencias señalan que el DDT puede reducir la transmisión de la malaria hasta en un 90%".
Cada año más de 500 millones de personas en el mundo sufren malaria aguda y más de un millón mueren. Al menos el 86% de estos fallecimientos se producen en el África Subsahariana. Diariamente se estima que 3.000 niños menores de cinco años mueren por la enfermedad. Ante estas cifras, Kochi considera "ridículo" no utilizar el arma más eficaz para frenar a los mosquitos.
División de opiniones
A pesar de que hasta ahora estaba prohibido, 10 países africanos han continuado utilizando el DDT contra la malaria. Sin embargo, la recomendación de la OMS de que se generalice su empleo no ha sentado bien en todos los sectores.
De hecho, según informa The New York Times
, esta medida ha causado revuelo incluso dentro de la propia organización. El Dr. Allan Schapira, un antiguo miembro del equipo de malaria de la OMS ha presentado su renuncia porque no está de acuerdo con la vuelta del DDT.
La nueva política también ha generado un debate entre los expertos, que no coinciden en si es mejor fumigar con insecticidas las paredes de las casas o utilizar mosquiteras impregnadas con la sustancia, aunque ambas medidas son compatibles.

¿Por qué siguen sin bajar los pisos?

¿Por qué siguen sin bajar los pisos?
FERNANDO TRIAS DE BES
EL PAÍS - Opinión - 17-11-2006

La Ley del Suelo vigente, la del "todo urbanizable", tenía como objetivo abaratar los precios de la vivienda y dar mayor autonomía a las administraciones locales sobre el destino del suelo de su municipio. Han pasado varios años y el efecto ha sido el contrario.
Es cierto que en Europa también han aumentado los precios y que otros factores lo explican: tipos de interés, baby boom de los sesenta, inmigración, demanda extranjera de segundas residencias, y, no lo olvidemos, la especulación. En cualquier mercado, cuando la demanda aumenta, suben los precios. Por tanto, imputar el aumento de precios de los pisos a la Ley del Suelo diseñada por el PP sería injusto. Pero sí es cierto que la Ley del Suelo se diseñó para aumentar la oferta, y que más suelo urbanizable no ha servido de nada.


¿Por qué tras liberalizar millones y millones de metros cuadrados no bajan los precios? ¿Por qué si se construyen casi 900.000 pisos al año los precios aún suben?
La Ley del Suelo era una idea genial, pero aplicada de manera desastrosa. La filosofía era que todo el suelo, excepto el protegido, fuese susceptible de ser urbanizado. Es decir, aumentar de la noche a la mañana el stock, liberalizar el mercado del suelo. Las leyes de la oferta y la demanda actuarían y se corregirían los precios, desinflando la burbuja. Hasta aquí, de acuerdo. Pero la ley añade algo más. Dice que todo el suelo es urbanizable... siempre que la autoridad local lo apruebe bajo la supervisión de las Comunidades Autónomas. Al no asegurarse esto último, lo que se concebía como mercado libre se convirtió en uno totalmente manipulado: los ayuntamientos deciden impunemente quién puede y quién no puede transformar suelo.
Adicionalmente, la Ley actual propone para el cálculo del valor del suelo el método del valor residual, que viene a decir: ¿cuánto valdría este suelo si ya hubiese viviendas construidas? Se toman los precios actuales de los pisos y se hace un cálculo para determinar el correspondiente valor del terreno. En otras palabras, en el momento de una recalificación el suelo entra al mercado a precios máximos.

¿Es un mercado libre aquél donde un alcalde y unos pocos concejales deciden quién puede ofertar mercancía, cuál y, además, el precio de ésta?
La Ley del Suelo no sólo no ha corregido los precios, sino que, ante la pasividad de los gobiernos autonómicos, ha traído corrupción urbanística, mafias y especulación, amén de un desastre ecológico y medioambiental en determinadas zonas del litoral español.

Ante este desmán, el PSOE propone ahora una nueva Ley del Suelo. ¿Abaratará ésta el precio de la vivienda? Mi opinión es que no. La nueva Ley del Suelo propone que un 25% de viviendas de una actuación urbanizadora se destinen a vivienda protegida. ¿Qué va a pasar entonces con el 75% restante? Muy sencillo. Los promotores les aplicarán el margen que dejarán de percibir en las protegidas. Es como si le decimos a un frutero que está obligado a vender una de cada cuatro manzanas a un precio inferior. Mientras haya más gente en el mercado pidiendo manzanas, el comerciante les cobrará la diferencia que ha dejado de percibir por culpa del organismo que interfiere en su actividad. Habrá más viviendas protegidas, de acuerdo, pero como igualmente no habrá para todos, se perjudicará a quienes no las obtengan, personas obligadas a acudir al mercado de viviendas libres.

La segunda medida de sustituir el cálculo de valor residual por el de valor actual es igualmente absurda. Una cosa vale lo que la gente está dispuesta a pagar por ello, no lo que una entidad pública diga que vale. Yo puedo decir que un solar que valía 100 tiene un valor de 10, pero si millones de metros cuadrados siguen en manos de pocos, éstos seguirán especulando con el ritmo al cual sacan pisos al mercado y controlando los precios. Hay millones de manzanas en el mercado, pero no hay tantos fruteros. En España, sólo 15 constructoras tienen cartera de suelo como para abastecernos con un millón y medio de pisos. Los pisos son manzanas que no se pudren y que los bancos financian a muchos años vista, así que los sacan al mercado al ritmo que conviene, no vaya a esfumarse el negocio del siglo.
La tercera idea de que entre un 15% y 20% de las plusvalías vayan a la Administración para financiar viviendas protegidas será también contraproducente. Es como decir que un 20% de la especulación será para... ¡reducir la especulación! ¡No tiene sentido! Y es que la nueva Ley sigue olvidando la premisa fundamental. Para que los precios de un bien bajen (aunque sea un bien raíz) es necesario que demanda y oferta interactúen de modo libre y, sobre todo, en igualdad de condiciones. La demanda todavía no se ha frenado (más de 800.000 transacciones inmobiliarias en los últimos 12 meses). Y la oferta seguirá siendo manipulada, concentrada, sometida a corrupción, y ocultando la financiación de partidos políticos y ayuntamientos.

Si la demanda no afloja, los que no consigan vivienda de protección oficial lo tendrán aún más difícil para comprarse un piso. No pueden competir con empresas, inversores o fondos inmobiliarios. Por otro lado, el mercado de segundas residencias, más cercano al turístico, motor de la economía española, ha de responder a un modelo sostenible económico y medioambiental. ¿Están los gobiernos autonómicos capacitados para ello si se autorizan urbanizaciones en zonas donde ya hoy se sabe que no hay recursos hídricos suficientes?
Estamos mezclando las necesidades sociales de nuestros ciudadanos con las necesidades económicas del país. Ambas confluyen en un mismo mercado en desigualdad de condiciones y, además, ambos mercados responden a objetivos distintos.
Tal vez tras la nueva ley los precios se corrijan, pero ocurrirá si la demanda baja, no porque hayamos legislado bien la oferta.


Fernando Trias de Bes es profesor de ESADE, economista y escritor.

jueves, noviembre 16, 2006

El futuro de Ciutadans

Articulo de Xavier Pericay, sobre el futuro de Ciutadans

"De igual modo, también se ha hablado y se sigue hablando del perfil ideológico del nuevo partido. Centro izquierda, es el clisé más usado, como si estuviéramos, lisa y llanamente, ante un remedo local del socialismo hispánico. Las cosas, como siempre, no son tan simples. Sobre todo, porque más allá del ideario y el programa del partido —y ahí están ambos textos, a disposición de quien quiera consultarlos—, lo que en verdad caracteriza a Ciutadans es una apuesta por otra concepción de la política. No se trata ya tanto de abrir el paraguas de las ideologías para poder pasear sin miedo a mojarse, como de olvidarse del paraguas y ponerse a buscar soluciones que permitan resolver de forma eficaz los problemas que tiene planteados la sociedad. Lo cual no impide, por supuesto, que este ejercicio de la política esté guiado por valores como la racionalidad, la libertad o la solidaridad, ampliamente compartidos por la inmensa mayoría de los ciudadanos.

Si bien se mira, restablecer la realidad también es esto. O debería serlo. En este sentido, la presencia en la política española de un partido como Ciutadans —de un partido que luche, como reivindicaba aquel manifiesto, para que lo simbólico deje de desplazar a lo necesario— puede contribuir a este fin. Y puede servir, llegado el caso, para que cualquiera de los dos grandes partidos nacionales tenga con quien pactar una legislatura. O, lo que es lo mismo, para que el nacionalismo de turno deje de gobernar el destino de los españoles."

martes, noviembre 14, 2006

Una frase Ortega y Gasset

José Ortega y Gasset decía en La rebelión de las masas:

"Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral"

El triángulo de Hobbes

El triángulo de Hobbes

"Ante nuestros ojos emerge un inmenso triángulo geopolítico. Es el Triángulo de Hobbes, donde reina la guerra de todos contra todos. Sus vértices se encuentran en el punto donde Siria se encuentra sobre el Mediterráneo con Turquía, donde Somalia se encuentra sobre el Índico con Kenia y donde Pakistán se encuentra en Asia Central con Tayikistán y China. Sus lados miden 3.000, 4.700 y 5.500 kilómetros, aproximadamente.
Sus guerras son las siguientes: el ejército islamista de Somalia contra el Gobierno reconocido del país; la guerra de Hamás contra Israel y contra otros palestinos; la de Hezbolá contra Israel; la de Irak, con sus multifacéticos frentes sunnita-chiita, chiita-anticoalición, sunnita-anticoalición; la de los talibán contra el Gobierno legal de Afganistán; la de los rebeldes pastunes contra el Gobierno legítimo de Pakistán.
Nos dejamos en la periferia del Triángulo la guerra del Gobierno de Sudán contra su provincia de Darfur, la de los paquistaníes contra Cachemira, la de Etiopía contra los islamistas de Somalia y la de Eritrea en apoyo de los islamistas de Somalia. Seguro que se nos ha olvidado alguna.
En medio del Triángulo bracean los ayatolás de Irán y los suicidas de Al Qaeda intentando encarnar el Leviatán que impondrá a todos el orden, por el terror de las bombas o por el miedo al terror nuclear."

sábado, noviembre 11, 2006

El modelo de suelo

Leido en El Mundo

"...su razón de ser no está en que nuestros representantes locales sean peores moralmente que el resto de la ciudadanía. El problema está en el sistema que nuestra legislación del suelo tiene establecido desde la Ley de 1956 y que, posteriormente, nuestra jurisprudencia ha desarrollado y consolidado al autorizar los convenios urbanísticos. El problema está en los incentivos a la corrupción que se han legalizado. El origen de esta situación viene del siglo XIX y del caciquismo, que permitió a los terratenientes quedarse con los beneficios de los ensanches de las ciudades, capturando una política pública en su propio beneficio. Y que, posteriormente, el franquismo consolidó aunque obligando a los terratenientes a urbanizar y ceder suelo al Ayuntamiento. Pero como tenían que urbanizar, y necesitaban dinero para ello, les reconoció el derecho a que se les entregara como propio el valor que les agregaba la decisión pública de urbanizar su terreno.

Así, nuestro sistema legal establece que a los propietarios de suelo, de forma discrecional e, incluso, arbitraria, se les regala el valor público que crea el Plan General. Y se les regala como bien patrimonial y derecho adquirido. Imaginemos un terreno de secano con valor muy bajo, pero cerca de la costa. Este terreno se separa por una línea en una parte rústico y otro urbanizable. El propietario del terreno urbanizable, como consecuencia de la decisión del trazador de la línea, a partir de que el Plan está vigente, multiplica el valor de su terreno por 100 o por 200, o por… Y lo incrementa sin haber hecho nada, ninguna inversión, ningún cambio de cultivo en el mismo. La razón es que la ley le permite incorporar al valor del terreno el valor virtual del vuelo o aprovechamiento urbanístico que se le reconozca.

Ese valor añadido graciosamente por la Administración se puede vender y se puede revender, de forma que a quien se le otorgó ese regalo celestial se hace dueño de un capital público, de una subvención encubierta de muchos millones, sin que se tenga por qué justificar la razón, los costes sociales o ambientales de tal decisión por parte de la autoridad local que hizo ese regalo. A cambio, el propietario tiene que ceder el 10% del terreno y tiene que urbanizar. Pero puede venderlo antes y luego el que venga detrás promover un convenio urbanístico para que le permitan una mayor edificabilidad, con lo que recuperará lo pagado y mucho más.

Al final, lo que valía prácticamente nada, un secarral, vale millones y el que compra el piso en ese terreno construido lo paga a precio de oro. En ese estado de cosas ¿hay alguien que no entienda que el dueño del terreno no declarado urbanizable presione o compre la decisión pública para que le recalifiquen el terreno? ¿Hay alguien que se crea que quien promueve convenios no ofrece algo más que suelo al Ayuntamiento?"

* Manuel Villoria es catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos. Es experto en corrupción, autor del informe sobre corrupción 2006 en España de la ONG Transparency International y ha escrito el libro 'La corrupción política' (Editorial Síntesis, 2006)

martes, noviembre 07, 2006

Matemáticas y nacionalismo

Aproximaciones sucesivas
por Aleix Vidal-Quadras

La Razón, viernes, 10 de septiembre de 2004

"La suma de sucesivos términos definidos en función de los
números naturales, desde 1 hasta infinito, puede diverger,
así 1+2+3+4+…, o puede converger, tal como hace 1+1/2+1/4+1/8+…, cuyo
límite es claramente 2. Pues bien, José Luis Rodríguez Zapatero,
en su conversación con Josu Juan Imaz, parte de la
Constitución de 1978, que se sitúa a medio camino entre
el Estado centralista y la disgregación de España en micronaciones
separadas. Su interlocutor, en cambio, desea llegar a la
liquidación del sistema vigente para alcanzar la independencia
de su hoy comunidad autónoma. Si el unitarismo a ultranza
es el 1 y la fragmentación de la soberanía nacional es el
2, el PP y el PSOE se colocan en el 1,5. Ahora bien, una
negociación que parte de este punto intermedio es lógico
que termine en algún lugar entre 1.5 y 2, digamos, 1.75.
La propuesta del Partido Socialista Vasco de reforma estatutaria,
en la medida que va más allá del Estatuto de Guernica e
introduce elementos como la transferencia de la gestión
de los fondos de la Seguridad Social o la facultad de casación
para el Tribunal Superior de Justicia vasco, se acerca en
este sentido a las pretensiones nacionalistas. Suponiendo
que al final se llegue a un acuerdo, el PNV habrá dado un
paso más hacia su meta. Dentro de cinco o diez años, un
nuevo lehendakari de ánimo dialogante se sentará a hablar
con un presidente del Gobierno central de buen talante
con mayoría relativa en el Congreso y buscarán un pacto
constructivo, que nos pondrá en, digamos, el 1.875. Supongo
que ya van viendo la relación entre las reformas constitucionales
y estatutarias y las series convergentes.
Por eso a veces es bueno recurrir a las matemáticas
también en política. Los números nunca engañan."

El futuro del tripartito 2.0

Ferran Sáez, Avui, 07/11/2006

"...Què passarà? Per saber-ho no cal ser futuròleg. Només cal fixar-se en les dues prioritats de la propera legislatura. La primera, l'essencial, és el desenvolupament i l'aplicació de l'Estatut; la segona, l'establiment d'infraestructures vitals per al futur del país, relacionades amb el subministrament energètic i les comunicacions viàries. Quines paradoxes!. Un partit que va votar en contra de l'Estatut (ERC) ara l'haurà de desplegar, i un altre partit que no vol sentir a parlar del quart cinturó o de la connexió elèctrica amb França (IC-V) serà l'encarregat de buscar-li alternatives sostenibles (espelmes i mantes, suposo).
Estic plantejant la qüestió en un to sarcàstic, però tot això no fa gens de gràcia. En un escenari d'aquestes característiques, la paràlisi política i administrativa està plenament assegurada. Això no és catastrofisme ni alarmisme: vegi'n els programes del PSC i d'IC-V en matèria energètica i d'infraestructures; jutgin vostès mateixos. No va en broma, tot això. No estem parlant de subtileses ideològiques ni de frases fetes de campanya: estem parlant de programes incompatibles, contradictoris, que només poden ser suavitzats a còpia de deixar de fer el que cal fer. A còpia de no fer res, en definitiva.
Un govern que té com a únic horitzó la seva pròpia supervivència, en detriment de les necessitats peremptòries del país, és una pura estafa política. Això cal dir-ho en veu alta i clara. El tripartit era un experiment incert que no va funcionar. Què hi farem, mala sort. Però això d'ara ja és una altra cosa: un acte d'irresponsabilitat que ni tan sols disposa d'un líder indiscutit, sinó del protagonista del pitjor fracàs electoral de tota la història del PSC."

Una sociedad en crisis de autoridad

Una sociedad en crisis de autoridad
Martes, 07 de noviembre de 2006
elconfidencial.com

Hay numerosos síntomas -actos vandálicos, comportamientos asociales, ausencia de civismo- que son explicados como la consecuencia directa de la falta de autoridad en nuestras sociedad, como el resultado de un entorno permisivo que no sanciona las conductas socialmente lesivas. Pero para entender la magnitud de las transformaciones deberíamos constatar, en primer lugar, que las figuras de referencia están desapareciendo de nuestra sociedad. Desde luego, porque los personajes públicos no lo son por su ascendente ético. También porque las profesiones más prestigiosas en el pasado cada vez generan menos confianza. Y algunas de ellas, como la política o la judicatura, suscitan notables recelos.
Lo que ocurre, según Juan Carlos Jiménez, profesor de sociología en la Universidad San Pablo-CEU, es que “el concepto tradicional de autoritas se ha perdido. Esa persona investida de autoridad, al que se le concedía un reconocimiento en función del lugar que ocupaba o al que se reconocía una cualidad especial que le hacía susceptible de ser escuchada, ya no está presente en nuestro suelo social”. Por el contrario, “el poder no está en crisis, sino que quien lo tiene lo ejerce de una forma más fuerte”.
José Antonio Ibáñez, Catedrático de Filosofía de la Educación en la Universidad Complutense de Madrid, abunda en esa diferencia entre poder y autoridad. “El poder sirve para organizar la convivencia en un grupo – lleva a la práctica las decisiones adoptadas, otorga las recompensas sociales, etc. – y se legitima en la medida en que busca el bien común. Si un gobernante sólo buscase forrarse, el poder quedaría deslegitimado”. La autoridad apuntaría en otro sentido y consistiría en “la capacidad de una persona de ser escuchada por su comportamiento moral o por su fiabilidad en el conocimiento”. Para Ibáñez, ambas son escasamente apreciadas en nuestro tiempo: “Nos encontramos en una situación de crisis tanto en el poder (percibimos que los políticos gobiernan en su propio interés) como en el de la autoridad (no se suele otorgar ese reconocimiento especial a casi nadie)”.


Una vida sin trabas

Para Alejandro Navas, profesor de sociología en la Universidad de Navarra, las causas de la crisis de autoridad son diversas. “En un contexto cultural amplio, surgen de la manera moderna de entender la libertad, vivida como emancipación, como una vida sin trabas ni tabúes (que provendrían de la tradición, de la religión o de la naturaleza). En el contexto político, la democracia acentúa esta visión, poniendo el poder en manos del pueblo (que decide quién gobierna, al menos en principio), y subrayando la importancia de la autonomía. Y en el ámbito educativo, vendría de una pedagogía antiautotaria, que se plasma en la LOGSE pero también en leyes anteriores, y que ha terminado no sólo por devaluar la autoridad sino por menospreciar valores considerados secundarios, como la limpieza, el orden, la puntualidad o la buena educación”.
María García Amilburu, profesora de Teoría e Historia de la Educación de la UNED, encuentra una de las principales causas en los cambios en la familia. “Allí es donde el individuo se socializa, la primera inserción en la sociedad se produce a su través. Y si ahí se pierde la autoridad, bien sea porque los padres están trabajando todo el día y para compensar dan a los hijos todos los caprichos, bien porque los progenitores separados traten de ganarse a los hijos a base de ceder, el niño ya crecerá sin ella. Si en la familia no hay autoridad, es difícil que la haya en la sociedad”.
Habría otros motivos, según José Antonio Ibáñez, y podríamos encontrarlos tanto en las costumbres como en los esquemas de pensamiento. “La cualificación moral de la persona entra en crisis porque ahora no hay diferencia entre bueno y malo: lo bueno es lo que uno decide hacer. Tampoco se tiene en estima el concepto “realidad” porque se entiende que ésta no existe, que todo es objeto de construcción”. De esta forma, “no puede haber referentes claros: nadie puede decir lo que está bien o mal porque esas categorías no están en la discusión”.


Promover el porro

Para Juan Carlos Jiménez, un elemento fundamental para explicar las transformaciones sería “la mala comprensión del concepto tolerancia. Esto es muy claro en la sociedad española, que de ser muy autoritaria ha pasado a tolerar cualquier cosa; todo parece aceptable mientras no le afecte a uno”. Para Alejandro Navas, “todos estos cambios han sido acentuados por la forma de pensar de la izquierda. Tenemos una generación a la que nadie ha inculcado valores ni sentido del respeto, lo que está provocando comportamientos asociales y desorientación. Si nos fijamos en lo que pasó en Madrid con Enrique Tierno y vemos lo que ocurre ahora en Barcelona con Clos, nos daremos cuenta de que forman parte de lo mismo. Freud distinguía entre el principio del placer y el de la realidad: la izquierda se apunta al primero y la derecha al segundo. Eso está en su talante, promover el porro, pasarlo bien. Pero si haces eso, produces deterioro social y tienes que acabar publicando nuevas ordenanzas represivas. Tienes que prohibir cosas como defecar o copular en público, comportamientos incívicos que antes has favorecido”.
Parecería necesario, en opinión de los expertos, que la autoridad volviera a estar de moda. Pero advierte Juan Carlos Jiménez del peligro de los movimientos pendulares: “Que estemos en un momento de pérdida de autoridad no quiere decir que debamos volver a elementos antiguos para compensar. Hay que tener en cuenta que la autoridad debe ser una guía y no una imposición; no se trata de volver a un poder máximo”. Coincide María García, para quien “no debemos regresar al autoritarismo. Toda sociedad organizada, necesita de autoridad para que funcionen las cosas. Pero ésta debe basarse en la confianza; de otro modo, sólo existe la imposición del que tiene más fuerza, poder o dinero”.


La búsqueda del bien

Una de las prioridades, para José Antonio Ibáñez, sería “recordar a todo el mundo la importancia de la educación en el bien y en la búsqueda del bien. Hemos de saber definirlo y defenderlo tanto en nuestra vida personal como en la vida social”. Además, en el ámbito político “debería hacerse un esfuerzo para rechazar a aquellas personas que no estén preocupadas por el bien común y que sólo pretendan continuar en el poder. Se puede participar de mil maneras, incluso mandando cartas a los medios de comunicación, pero nadie puede sentirse ajeno”.
Un último elemento sería, según Juan Carlos Jiménez, “el establecimiento de reglas de convivencia. Faltan criterios: el hecho de que ahora se esté promoviendo una asignatura como la educación para la ciudadanía sólo puede explicarse porque se han perdido las normas de convivencia”.

Entrevista a Esperanza Aguirre

Entrevista a Esperanza Aguirre en Abc, 06/11/2006

"En Cataluña preferiría que hubiera libertad, para ser bilingüe, para sentirse catalán y español, para que no te llamen facha, para que no te peguen por llevar una camiseta de Ciudadanos de Cataluña y para poderte expresar. Y recomiendo a todos los catalanes que lean el libro de Natan Sharansky, donde dice que un país es libre o no si se puede ir a la plaza pública y clamar en contra del Gobierno o de las ideas dominantes. Aquí, en la Puerta del Sol, nadie va a decir nada. En Barcelona, yo aparezco con una bandera de España y seguramente no acabaré bien."

viernes, noviembre 03, 2006

A ver si se enteran, Félix de Azúa

Félix de Azúa en su blog (es uno de los impulsores de Ciutadans-Partido de la Ciudadania):

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A ver si se enteran

Sin dinero, cuatro gatos, con todos los medios de comunicación catalanes en su contra, con todos los subvencionados calumniándoles, con una campaña de bolsillo, sin el menor apoyo institucional, soportando agresiones de la fascistada juvenil, convertidos en caricaturas goyescas por los intelectuales del régimen, aguantando la violencia del peronismo catalán, han ganado tres escaños.
Con una ilusión como la que mueve a los demócratas cuando se enfrentan al totalitarismo, con el trabajo de cientos de simpatizantes que han entregado su tiempo a cambio de nada, gracias a la convicción de estar abriendo puertas y ventanas en un búnker de profesionales petrificados, con la fuerza de quienes creen en lo que hacen, han ganado tres escaños.
La importancia de las últimas elecciones catalanas no estriba en quién formará gobierno, ni en quien repartirá el presupuesto, ni en quién se envolverá en la bandera más grande, ni en los acuerdos secretos o explícitos de una partitocracia estéril y egoísta, ni en el mayor o menor cinismo de los dirigentes oficiales y permitidos por el poder fáctico catalán.
La importancia de las últimas elecciones catalanas estriba en que todavía queda una parte de la ciudadanía que no se ha rendido, que no se ha vendido, que no se ha contaminado de la sumisión general.
Y esa parte de insumisos puede crecer exponencialmente. Porque si con absolutamente todo en contra han ganado tres escaños, con una campaña como Dios manda, con algo de espacio en los medios de comunicación para explicar sus ideas, con sus intervenciones parlamentarias, Ciutadans puede multiplicar por cinco estos resultados.
Es lógico que hoy celebren la victoria, pero también deben comenzar a preparar la próxima batalla desde mañana mismo. Cientos de miles de ciudadanos han confiado en ellos. Muchos cientos de miles más están ahora esperando a oírles, a conocerles. Hoy están sorprendidos, quizás divertidos, en todo caso interesados. Mañana pueden estar esperanzados. Pasado mañana pueden haber recuperado la fe en la democracia.

Resultados elecciones catalanas 2006

Datos 02/11/2006 a las 00:02

http://www.parlament2006resultats.cat/auto/AUFTOP_L1.htm

Participación: 56,77%

CiU 31,52% 48
PSC-CpC 26,81% 37
ERC 14,06% 21
PP 10,64% 14
ICV-EUiA 9,56% 12
C's 3,04% 3


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Ciutadans-Partido de la Ciudadania consigue 3 Diputados. Desde la nada a 3 diputados, a pesar del bloquo mediatico de los medios de comunicación catalanes. Endavant Ciutadans! Adelante Ciudadanos! Aire fresco al Parlament. Por una Cataluña plural, diversa y moderna. Estamos hartos de que los politicos catalanes solo se preocupen de politicas identitarias, nación, banderas y lengua.

Menos nacionalismo, Más realismo

miércoles, noviembre 01, 2006

Corea del Norte

Articulo de Kim-Dae jung, ex-presidente de Corea del Sud, y Premio Nobel de la Paz
http://www.avui.cat/avui/diari/docs/index4.htm

"El 2002, quan jo era president de la República de Corea, li vaig dir al president Bush que, si l'interès nacional d'un país ho exigia, es podia dialogar fins i tot amb el mal. El president Eisenhower va dialogar amb Pyongyang el 1953, durant la guerra de Corea, i hi va signar un acord d'armistici gràcies al qual la pau ha pogut arrelar a la península coreana durant aquests últims cinquanta anys. El president Nixon va anar a la Xina, que havia estat condemnada per crims de guerra i per la seva forta implicació en la Guerra de Corea, i va dialogar amb Mao Zedong. Nixon va representar un paper decisiu a l'hora de preparar el terreny per a les reformes i l'obertura de la Xina. El president Reagan va acusar la Unió Soviètica de ser "l'imperi del mal", però, tot i així, va continuar dialogant amb els seus dirigents. Les pressions i les polítiques de contenció no han aconseguit mai a la història introduir canvis en el comunisme. Ni tan sols cinquanta anys de polítiques de contenció han fet canviar Cuba, una petita illa a la costa dels Estats Units. Al contrari, no hi ha ni un sol cas en què les iniciatives per impulsar l'obertura i les reformes no hagin donat resultats. La Unió Soviètica, el bloc de l'Est i la Xina han canviat. Els Estats Units van entrar en guerra amb el Vietnam, però ara tots dos països mantenen bones relacions mitjançant el diàleg. Els Estats Units han d'aprendre el que ens ensenya la història a través dels èxits i fracassos. Espero que el president Bush prengui una decisió encertada."