domingo, julio 23, 2006

Lo que estamos discutiendo son bobadas (Fernando Savater)

Expongo una serie de respuestas de Fernando Savater, extraido de una entrevista publicada en www.bastaya.org, sobre la situacion actual de España y los nacionalismos.

"En Cataluña siempre ha reinado la sensatez. Uno pudo ser más o menos nacionalista, pero todos vivían juntos. En el País Vasco, no. Allí la violencia terrorista formó dos grupos: los perseguidos y los perseguidores. Zygmunt Bauman ha observado que existen dos géneros de violencia. Hay violencia que surge en un conflicto entre dos grupos sociales como una medida de solución del contencioso. Es lo que ocurre, por ejemplo, en Irlanda. Pero hay también violencia que surge no porque existan dos grupos en conflicto, sino porque un grupo quiere dividir a la sociedad y buscar enemigo en otro grupo social. Es lo que pasó en la Alemania nazi, cuando los nazis repararon en los judíos. Los judíos eran normalmente tan alemanes como los otros ciudadanos, y no se daban cuenta de las diferencias. Fue Hitler quien las destacó y los convirtió en enemigos.
Es lo mismo que ocurrió en el País Vasco. De repente aparecieron los nacionalistas y los no nacionalistas. Los primeros son los buenos, y los otros los condenados a morir por los primeros, es decir por ETA."


"El nacionalismo vasco puso en duda el orden jurídico desde el principio, como algo impuesto. De ahí viene la obsesión vasca por crear una nueva institución, por ejemplo una mesa de negociación política sobre el futuro de la región. ¿Una mesa, para qué? Hay un parlamento vasco y un parlamento en Madrid. Pero no lo aceptan, porque esto es el orden legal y ellos tienen que luchar contra la legalidad, sea cual sea el precio.
Ahora, sin embargo, el sentido de la legalidad catalán también empieza a tambalearse. Ion Juaristi escribió últimamente que como el preámbulo del nuevo Estatuto reconocía a los catalanes como nación, España dejó de ser su enemigo. Los nacionalistas catalanes tienen que buscar a un enemigo entre sí. En otras palabras, tienen que encontrar a su judío. Los que se oponen al nuevo Estatuto, por ejemplo la derecha del Partido Popular o los catalanes que no apoyan el separatismo y nacionalismo, se convierten en un enemigo público. Desde un punto de vista formal esto es fascismo. Así pues el veneno nacionalista perdura. Espero, sin embargo, que a la larga venza la sensatez de los catalanes."


"Los socialistas llegaron al poder de una manera inesperada y desde el principio toparon con una oposición feroz y encarnizada de la derecha destronada. Buscaron, por lo tanto, apoyo donde lo pudieron encontrar, en los nacionalistas. En Cataluña Zapatero primero respaldó a los extremistas y su versión del Estatuto para abandonarles más tarde a favor de los moderados. En el País Vasco probablemente también prometió algo a los representantes políticos de ETA, vete a saber qué, y dentro de poco dirá que no podrá cumplirlo porque es demasiado. Zapatero pasa por ideólogo radical pero en realidad es un práctico radical. Hace solamente lo que socialmente le beneficia, lo que le trae votos y lo que le mantiene en el poder. Cree que engañará a los nacionalistas, pero tiene que tener cuidado porque ellos pueden resultar más diestros en el engaño."

"Lo que estamos discutiendo son bobadas. Por ejemplo: si Andalucía es una nación o una “realidad nacional”, conforme al nuevo Estatuto autonómico de esta comunidad. Estamos discutiendo sobre ficciones y fantasmas"

"Tiene que haber una reacción a lo que está ocurriendo. Tanto por parte de la izquierda, por parte de las personas que se proponen algo más que conseguir los votos electorales, como por parte de la derecha que no quiere ser sectaria ni clerical. Hay espacio para un partido laico, liberal, europeo y español. Solo una nueva fuerza semejante podría hacer reflexionar al Partido Socialista y al Partido Popular de derechas. No podrá sustituirlas, pero podría convertirse en un factor decisivo en la distribución de las fuerzas. "

"El liberalismo genera crecimiento y progreso donde el Estado es fuerte. Donde amortiza la fuerza del mercado y de la competencia, donde existen instituciones estables, no corruptas. Ahí donde falta el Estado fuerte, como en América Latina o algunas regiones de Asia, el liberalismo destruye a la sociedad. Por ejemplo, en la Argentina de Carlos Menem. Allí en vez de un Estado había una pandilla de bandidos que fingía ser un Estado y condujo al país, el favorito del neoliberalismo, a la catástrofe."

"¿Por qué existe el terrorismo islámico y por qué es tan peligroso? No es porque los musulmanes sean radicales y extremistas por naturaleza. Más bien porque no existen allí naciones en su sentido laico. Hay jeques y príncipes, pero no hay naciones ni Estados de verdad.
El islamismo radical es una ideología internacional, como el comunismo decimonónico. Las iglesias cristianas han elaborado una jerarquía, una autoridad y sistemas de disciplina. El islam: no. Es una religión muy democrática.
Cualquiera puede ser la autoridad, cualquiera puede interpretar el Corán, sea un mulá o un terrorista de al Qaeda. Fue algo parecido en los primeros siglos de la cristiandad. No obstante, Constantino y otros emperadores llamaron al orden a los cristianos. De lo contrario, hubiesen podido ser muy peligrosos."


"Teóricamente los Estados nacionales podrían ser más débiles de lo que son hoy si existiera un mecanismo supranacional, republicano, para resolver litigios y encontrar soluciones a los problemas del Planeta. No obstante, no se puede rechazar a los Estados ya que no existe nada mejor que ellos. De lo contrario surgiría un espacio controlado por dos internacionales: la de las corporaciones económicas multinacionales y la internacional religiosa multinacional."